Un tribunal de Miami (EE.UU.) aplazó este lunes hasta el 25 de marzo el inicio del juicio que involucra al exdiplomático estadounidense Víctor Manuel Rocha, acusado de varios cargos penales relacionados con el espionaje a Cuba durante 40 años.
La jueza de distrito Beth Bloom emitió hoy una orden fijando la audiencia judicial para el 25 de marzo y fijando una reunión con la defensa y la Fiscalía el 19 de marzo.
El exdiplomático tuvo una audiencia el 12 de enero, la segunda del proceso desde que fue detenido, pero el juez Edwin G. Torres la pospuso para el 29 de este mes al aceptar un pedido de su abogada, Jacqueline M. Arango.
Se espera que todos los cargos sean presentados formalmente a Rocha, un colombiano de 73 años que se convirtió en ciudadano estadounidense en 1978, en la audiencia de enero.
Rocha enfrenta un total de quince cargos por seis delitos, que en conjunto, de ser declarado culpable durante el juicio, acarrearían una pena máxima de prisión de 60 años.
Entre los cargos se encuentra uno por “actuar como agente ilegal de un gobierno extranjero (Cuba)” y otro por conspiración para cometer el mismo delito y “defraudar a Estados Unidos”.
También tiene cinco cargos de fraude electrónico, tres por “hacer una declaración falsa en una solicitud de pasaporte”, cuatro por “uso de un pasaporte obtenido mediante una declaración falsa” y uno por “declaraciones y representaciones falsas”, según el documento judicial. . acusación.
Entre 1981 y 2002, Rocha fue empleado del Departamento de Estado y ocupó diversos cargos en las embajadas de Estados Unidos en República Dominicana, Honduras, México y Argentina.
El exembajador está acusado de cometer múltiples delitos federales al actuar en secreto durante unos cuarenta años como “agente del Gobierno de la República de Cuba”, según EE.UU.
Rocha fue arrestado en Miami el 1 de diciembre después de confesar sus actividades a un agente del FBI que se hizo pasar por otro espía cubano.
Según la acusación, entre 2022 y 2023 hubo tres reuniones entre Rocha y un agente especial del FBI que se hacía pasar por ‘Miguel’, representante de la Dirección General de Inteligencia de Cuba.
En esos encuentros, que fueron grabados y realizados en español, el exdiplomático se refirió constantemente a Estados Unidos como “el enemigo” y confesó que su mayor preocupación cuando trabajó para el Departamento de Estado fue “fortalecer la Revolución Cubana”. EFE


