Vie. Abr 12th, 2024

Del total de 20 millones de hectáreas de heno fértil único que hay en el país, el Gobierno quiere entregarles a los campesinos 3 millones. Por ello, utilizó un acuerdo para comprar tierras a los ganaderos y, hasta el momento, le han ofrecido algo más de 300.000 hectáreas. Sin embargo, el Gobierno apenas es necesario aumentar la oferta para avanzar en la reforma agraria. Incluso, el presidente Gustavo Petro les avisó que el acuerdo es «para ya» y que sería «triste» que no fuera cierto. Mucho eso José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, the respondió que sí van a cumplir, pero que esta es solo una de las fuentes que contemplaron el acuerdo de paz con las Farc y que las superiores tierras las tiene la SAE.

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El presidente Petro dijo que el acuerdo es «para ya, no para dentro de 20 años». ¿No lo están cumpliendo?

Estamos comprometidos y lo vamos a cumplir. Fedegan no firma acuerdos que no cumple. Así ha sido a lo largo de la historia y no va a ser una excepción. Al mismo tiempo, queremos acabar con un mito: los ganaderos no somos paramilitares, ni terratenientes, ni mucho menos nos oponemos a que un campesino que no tiene tierras las pueda tener. Por el contrario, queremos que accedan a títulos de propiedad. El día que más ciudadanos puedan promover una actividad productiva lícita, la historia de Colombia cambiará.

¿cuántas hectáreas han ofrecido hasta el momento?

Ya hemos entregado a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) 502 ofertas por más de 300.000 hectáreas, y cerca de 400 ganaderos, hasta donde sabemos, las han presentado directamente. Hicimos una convocatoria en Montería y vamos a hacer más en el Magdalena Medio y donde se necesita para facilitar que el Gobierno compren tierras. Es importante señalar que Fedegán no tiene tierras en sí, sino que promueve la venta entre los ganaderos. Nosotros somos facilitadores.

¿Espera entonces poder acumular la meta de 3 millones de hectáreas?

El presidente Petro quiere cumplir con el primer punto del Acuerdo de La Habana y entregarles 3 millones de hectáreas a los campesinos. Pero en este fortalecer varias fuentes como la compra de tiers, los baldíos y las incautadas tiers, entre otros. Entonces, significa que hay una gama mucho más amplia. Al margen del acuerdo que se construyó con Fedegán, están las tierras de la SAE. El país no puede obviar que Durante varias décadas todos aquellos que acumularon rentas ilícitas y que tuvieron control territorial, ya sea paramilitares, Farc o narcotráfico puro y duro, se quedaron con las mejores tierras en el Caribe, en el Magdalena Medio, en los Llanos Orientales y en el Caquetá.

¿Quiere decir que las tierras que busca el Gobierno las tiene la SAE?

correcto. El propio Juan Camilo Restrepo Salazar se hizo cargo de la Secretaría de Agricultura dijo en el momento en que las Farc habían despojado a un campesino del Caquetá en una extensión mayor a las 800.000 hectáreas. Si el Gobierno quiere comprar no puede dejar de contar en su inventario con las incautadas. Ahí hay un millón de hectáreas y más de 4.000 fincas que nadie sabe quién las tiene ni dónde están. El Gobierno sostiene que echar mano de eso.

El presidente Gustavo Petro ingresó a una finca ocupada por el exparamilitar Carlos Castaño a 50 familias campesinas en Montería.

¿En qué departamentos han ofrecido más tierra los ganaderos?

En las zonas más violentas como Arauca. El Gobierno quiere en el Caribe y en el Magdalena Medio, pero ahí es donde mucha tierra fue tomada por esos actores y, algunas de ellas, están en manos de la SAE. Is el Gobierno el qu’a través de la agencia y de acuerdo con la ley tendrá que disponer de ellas, tal y como lo establece el acuerdo firmado con las Farc.

La ministra de Agricultura, Cecilia López, dice que el alcalde parte de las gradas que han ofrecido están en la altillanura y en el sur, pero necesitan en el norte, que son más productivas y subutilizadas. ¿Tienen más ahí que podrían vender?

Estamos en Córdoba, vamos al Cesar, el Magdalena Medio, vamos a recorrer las zonas donde más quieren para que más ganaderos se animen a vender. Dicho de otra manera, el problema no va a ser el inventario de tierras.

Según el Ministerio, solo son aptas para reforma agraria 54,149 hectáreas de las que han ofrecido, ¿por que les están rechazando tantas?

No tengo claridad. Lo que sí es claro es que no hay tierras improductivas sino ociosas, toda tierra es productiva, una sirve para una cosa y otra para cosa. La oferta ambiental es la que marca. Ni siquiera el desierto es improductivo.

¿Cuáles dirían que son las mayores dificultades que se han encontrado para que los ganaderos vendan?

El problema es el mecanismo que tiene que desplegar la ANT para poder adquirir la tierra. Para poder comparar en el Estado hay que seguir una serie de pasos qu’est absolutamente indispensable. La transacción entre particulares es más sencilla: te vendo, te compro, el precio es este y te lo entrego; en el Estado no. Entonces hay que tener tambien un poco de paciencia. El problema no es que no haya interés con los ganaderos, que sí lo hay.

¿La oferta que les está haciendo el Gobierno en términos económicos sí es atractiva?

El precio final lo da el Igac y es un avalúo comercial. Para ello, tiene unos equipos técnicos que de acuerdo a los valores comerciales de la zona y las características del precio de manera muy particular se establece cuál es el valor que eventualmente compraría la ANT.

¿Es cierto que en la primera semana de marzo la ANT va a formalizar la tierra para comprarles ya unas 10.000 hectáreas?

Sí, esa es la información que nos dieron desde la agencia.

El acuerdo se estableció entre el presidente Gustavo Petro y el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie.

Foto :

Presidencia de Colombia. CEPE

Petro también dijo en su discurso que «el Estado debe coger el toro por los cuernos, ¿podría volver el fantasma de la expropiación?

Yo espero que no, pero es una decisión íntima del Gobierno. Me porque el camino que estamos tomando es el mejor, que es que el que quiere vender pues que venda. Colombia desde el año 61, con la Ley 135, ha venido adelantando procesos de reforma agraria. Eso le salió mal al país. Durante más de 60 años lo que los alcanzamos han ingresado a los campesinos fueron 1.7 millones de hectáreas, de tanto como de la mitad pasaron otras manos y las restantes son un monumento al minifundio improductivo, no solo por su extensión de subsistencia sino , principalmente, por la falta de condiciones competitivas. Solo alrededor del 43 por ciento quedó en manos de los beneficiarios originales.

¿Se necesita aprender, entonces, de los errores del pasado?

Claro. El país tiene qu’aprender esa lección. No hay manera de crear 3 millones de hectáreas sin producir proyectos productivos. Se necesitan condiciones: carretera, luz eléctrica, puerto para exportar… Entonces, el gran problema es que hacemos reformas agrarias y luego no tenemos proyectos productivos. Hay que entregar tierras sin repetir el error de pensar que un título de propiedad puede sacar a alguien de la pobreza.

En el acuerdo que construyó el Gobierno con ustedes también se comprometió a adelantar planes de choque para construir vías terciarias. ¿Sí se está cumpliendo?

Por lo pronto no lo hemos visto. Incluido entre una grada emblemática en Córdoba aquella era de los Castaño y ahí faltan los proyectos productivos.

En estos momentos usted está en México como parte del equipo negociador con el Eln, ¿cómo van los diálogos?

Siento que va muy lento. Me porque lo sustancial todavía no se ha comenzado a tratar. Y el tema de la tierra lo es, porque al final termina transformando las regiones. The agenda pactada con el Eln en el gobierno de Santos son 6 puntos y uno de ellos es transformation para la paz. Si tienes lo mismo que se hizo con las Farc, que es dar impunidad, curules, permitir la siembra de coca y no transformar las regiones, pues la gente sigue sembrando coca. Lo que se necesita es hacer proyectos productivos.

¿Qué tan importante es el acuerdo de tierras actual para poder llegar a la paz total en el país?

El acuerdo que hicimos con el Gobierno es tan importante para la paz total como las negociaciones con el Eln porque puede terminar jalonando las dinámicas de violencia intrarregional.

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