Mié. Nov 29th, 2023

Unas placas de pizarra con forma de búho de hace 5.000 años, halladas en tumbas prehistóricas en el suroeste de la Península Ibérica, podrían haber sido creadas por niños y usadas como juguetes, según una investigación publicada en la revista Scientific Reports.

Las placas de pizarra descubrió en esta investigación su representación de búhos. En algunas de ellas, donde tiene los ojos frontales grandes, se pueden apreciar claramente lechuzas modeladas de especies posteriores presentes en la zona: el mochuelo ( athena noctua ), y el buho chico ( asio otus).

Hoy fueron halladas en tumbas y tumbas de la Península Ibérica y tienen entre 5.500 y 4.750 años. La mayoría (hay unas 4.000 en total) tienen dos círculos grabados como ojos y un cuerpo delineado en la parte inferior que emula el plumaje.

El estudio, Liderado por Juan José Negro y realizado por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), la Universidad de Huelva y la Universidad Complutense de Madrid, proporciona una nueva visión sobria del origen y uso de estos objetos arqueológicos. Negro es investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Estación Biológica de Doñana (EBD).

«Los búhos son un grupo de especies de aves muy diferentes a todas ellas y son fácilmente reconocibles». Por su “particular anatomía se han representado siempre desde los primeros grabados en cavernas hace 30.000 años hasta ahora de la misma manera: mostrando su parte frontal, o con la cabeza girada y mirando al observador”, comentó Negro.

¿Creadas para niños?

En la Edad del Cobre, las placas grabadas en pizarra se produjeron masivamente en el extremo suroeste de la Península Ibérica. Durante más de un siglo, los científicos y arqueólogos han especulado sobre su origen Se piensa que tenían un ritual significado y que representaban a deidades o personas fallecidas. Pero tras reexaminar algunas de estas figuras, el equipo cree que podrían haber sido creadas por niños en especies de búho presentes en la zona y que podrian haber sido usados ​​como muñecos, juguetes o amuletos.

Los autores analizaron y clasificaron un centenario de figuras y lo compararon con un centenario de dibujos de niños y niñas de entre 4 y 13 años, observando muchas similitudes.

«Los niños de algún modo han percibido que la esencia de un buho es esa cabezota con dos grandes ojos que te miran. Los pintan así desde que su capacidad para sostener un lápiz. En la prehistoria probablemente los representaron así desde que aprendieron a grabar una piedra usando otra piedra”, explica guillermo blancoInvestigador del MNCN y coautor del trabajo.

Siempre que los dos agujeros que estas figuras tienen en la parte superior, los investigadores creen que servirían para insertar plumas y representar los penachos emplumados, similares a las orejas, que tienen en la cabeza algunas especies de búhos presentes en la zona, comme el búho chico o asio otus.

Proceso de aprendizaje

«Estas placas de pizarra, beige Características de la Edad del Cobre en Iberiapuede ser parte del proceso de aprendizaje del manejo de objetos de piedra», sugiere Víctor Díazinvestigador de la Universidad Complutense y miembro también del equipo de esta investigación.

Que se hayan encontrado numerosas placas en contextos funerarios indica que también pueden usarse como homenaje de los jóvenes a los dolientes, a quienes regalaban objetos que habían sido fabricados por ellos mismos oa los que tenían un precio, según el estudio.

Además, estas figuras podrían aportar información sobre el comportamiento infantil en las sociedades de la Edad del Cobre.

¿Arte infantil?

Para el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Sevilla, Leonardo García SanjuánEste trabajo es «de una gran simplicidad conceptual y metodológica» porque solo ha analizado unas cuantas placas de todas las que tienen motivos bimórficos que, a su vez, solo son el 8% de estos objetos arqueológicos.

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El catedrático, citado por Science Media Center de España, también critica la conclusión de que estas placas representan aves nocturnas porque -apunta- se basa en «apreciaciones subjetivas» de los autores, como la idea de que se realizaron por niños tras compararlas con dibujos actuales de niños de 4 a 13 años.

Para este catedrático, «la idea subyacente en este trabajo, derivado de un eurocentrismo condescendiente abandonado por más de un siglo, es que el arte prehistórico es infantil».

Referencia

Placas de búhos de la Edad del Cobre y participación de los niños. Juan J. Negro et al. Informes científicos, volumen 12, número de artículo: 19227 (2022). YO:

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