TELA, Atlántida. Es de gran preocupación la situación que enfrenta la comunidad garífuna en Miami, ya que la erosión costera está amenazando directamente sus hogares y su entorno natural y cada día el mar se apodera de la comunidad, según reportan residentes a este diario.
Expresan que el avance del mar hacia playas y viviendas de manera acelerada no sólo representa un riesgo para la seguridad y el bienestar de los residentes, sino que también tiene graves implicaciones ambientales y económicas de largo plazo y al parecer, no existe alternativa que indicar qué está sucediendo y cómo afrontar la situación.
Es esencial que las autoridades locales y los expertos en biología marina se impliquen activa y urgentemente para abordar este problema, afirman los denunciantes.
Se necesitan medidas a corto, medio y largo plazo para proteger las costas y mitigar estos efectos, que ya son visibles en esta comunidad, donde los vecinos han tenido que llenar sacos de arena para evitar que el agua se los «trague» por completo.
Por iniciativa de la comunidad se han adoptado algunas medidas, pero exigen la implementación de estrategias de manejo costero, como la construcción de barreras naturales, la restauración de manglares y otros hábitats costeros, así como la regulación del desarrollo costero para evitar exacerbación de la erosión.
Además, se deben realizar estudios extensos para comprender mejor las causas subyacentes de la erosión en el área y desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades específicas de la comunidad garífuna.
Un comunicado de la junta comunitaria garífuna de Miami expone una serie de preocupaciones fundamentales respecto al trato y relación con determinadas ONG ambientalistas.
En él destaca la percepción de que estas organizaciones han utilizado a las comunidades garífunas y ladinas como meras herramientas para obtener fondos millonarios, sin invertir realmente en su beneficio.
Esta crítica se basa en que, a pesar de recibir financiación durante décadas, no se ha visto ningún impacto significativo en la mejora de las condiciones de vida de estas comunidades.
Uno de los puntos más destacados del comunicado es la falta de apoyo de estas ONG en momentos de crisis o amenazas naturales, así como en situaciones de destrucción provocadas por la megaindustria.
En lugar de brindar ayuda o apoyo, se argumenta que estas instituciones aprovechan estas situaciones para obtener más fondos, sin que esto se traduzca en beneficios reales para las comunidades afectadas, indica el comunicado.
Asimismo, expresan que esta falta de acción se percibe como negligencia hacia las necesidades e inquietudes de las comunidades garífunas y ladinas.
Además, se denuncia que las ONG ambientalistas no ofrecen soluciones efectivas a problemas críticos como el desempleo, la falta de servicios básicos (agua potable, electricidad, atención médica, infraestructura vial, entre otros) y la creciente migración de comunidades debido a las difíciles condiciones de vida.
Se argumenta que, en lugar de abordar estos problemas de manera concreta, estas instituciones parecen centrarse en procesos administrativos que, lejos de beneficiar a las comunidades, contribuyen a su acoso y vulnerabilidad.
El comunicado del Patronato de la Comunidad Garífuna de Miami es un llamado de atención a la comunidad internacional, al gobierno central, al gobierno local y a la población en general, para que se reconozcan y atiendan las preocupaciones y necesidades reales de estas comunidades. y poner fin a los presuntos abusos y abandonos por parte de determinadas ONG ecologistas. (RL)


